Maserati GranTurismo S, el coupé supersónico

18-10-2008
Para Dove Auto, el GranTurismo S es un cóctel acertadísimo: un auténtico deportivo que vale para todas las estaciones

Motor de 4,7 litros, velocidad máxima de 295 km/h, aceleración de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos: con estos datos empieza el artículo de seis páginas que Dove Auto le dedica en su número de julio de 2008 al Maserati GranTurismo S, el vehículo más rápido de la Casa del Tridente. Estas cifras lo convierten en un «Astro auto», título utilizado para manifestar cómo este coupé nativo de Módena reúne en sí carisma y prestaciones altísimas de una forma que jamás se había visto antes en un automóvil.

«El nombre GranTurismo puede resultar difícil de llevar —reza el artículo—, porque evoca un pasado glorioso y lleva implícita una suerte de promesa: la de saber crear la alquimia ideal gracias a la cual logran convivir bajo el mismo techo dos caracteres sumamente diferentes. Por una parte, están la habitabilidad y el confort elevado y, por otra, no se puede prescindir de una notable deportividad de fondo. Bajo el signo del Tridente, se puede afirmar que esa promesa se ha cumplido».

Un cóctel acertadísimo, «de esos que satisfacen hasta los paladares más exigentes», como hace notar Paolo Artemi, en cuya opinión el Maserati GranTurismo S es «tan elegante que al llegar a un estreno teatral no llama excesivamente la atención y tan práctica que se puede usar todos los días. Sin embargo, cuando se pisa el acelerador y se le pide que vaya en serio, afila las puntas del Tridente y les planta cara a sus competidores más renombrados».

Estas prestaciones son posibles gracias a los 440 caballos del motor V8 de 4,7 litros, que transmite al suelo la potencia «con la máxima eficiencia posible» a través de un cambio robotizado de seis velocidades. El periodista alaba las cualidades de este tipo de transmisión, que permite un uso «en una atasco, en una circunvalación o una vía con mucho tráfico, delegando la gestión del cambio a la unidad de control», o bien accionando las palancas situadas detrás del volante para desactivar la función Auto. «En este caso, si el motor circula a más de 5.500 revoluciones y el acelerador está pisado al 80% como mínimo de su carrera, la unidad de control agiliza las operaciones y completa el cambio de una velocidad a otra en tan solo 100 milisegundos, en comparación con los 300 ms habituales. Las marchas entran a ritmo de metralleta, acelerando de 0 a 100 en tan solo 4,9 segundos» .

En la prueba realizada se destaca el equilibrio envidiable del GranTurismo S que «encubre muy bien sus casi 1,9 toneladas de peso». El mérito de esto, según Dove Auto, corresponde en partes iguales a la dirección, que permite realizar entradas en curva fulminantes, y la nueva suspensión, que se ha endurecido aproximadamente un 10%.

Después, el artículo concentra su atención en la minuciosidad de los detalles, «que poseen un encanto digno de las labores artesanales». «Al poder elegir el color que se desee para la pintura del automóvil, con una muestra, es como si lo fabricaran a nuestro alrededor, como un traje confeccionado a medida y listo para llevar. La esencia de un GranTurismo de nombre y de hecho también consiste en esto. Es espacial», concluye el artículo.