La calidad de los modelos Maserati

Maserati es famosa por la alta calidad y fiabilidad de sus coches

Maserati es conocida en todo el mundo por la alta calidad y fiabilidad de sus coches. Este grado de excelencia ha sido obtenido por el seguimiento constante de las expectativas de los clientes y sus niveles de satisfacción.

 

El objetivo de Maserati es esforzarse en la mejora del ya de por sí excelente producto, a través de un proceso de producción extremadamente cuidadoso, y a la supervisión constante del suministro de materiales. Esto abarca desde los prestigiosos acabados del interior hasta los componentes de alta tecnología.

 

Cada coche es sometido a una serie de chequeos antes y durante el ensamblaje para garantizar que no tiene fallos. El motor es examinado detenidamente y, antes de ser montado en el vehículo, se envía al banco de pruebas donde funciona 20 minutos a 2.000 rpm, otros 20 a 4.500 rpm y 30 más a 6.000 rpm. Estos chequeos se llevan a cabo con el fin de asegurarse de que el motor tiene las prestaciones requeridas y cumple con los estándares de emisiones. Antes de abandonar la fábrica cada Maserati debe pasar una serie de pruebas severas para garantizar su perfecto estado general.

 

Los tests que tienen lugar durante la fase de producción son sólo los últimos de una larga serie de chequeos. Cada nuevo modelo pasa por un duro programa de desarrollo, resistencia y tests de fiabilidad realizados a lo largo de cientos de kilómetros en carretera. Estos exámenes se llevan a cabo en condiciones extremas por carreteras de todo el mundo y en algunos de los más famosos circuitos de Europa. Cada prueba tiene un objetivo claro: desarrollar el producto, la resistencia y la fiabilidad de los componentes y mejorar la seguridad del coche y su comportamiento dinámico en todas las condiciones.

Los frenos y los sistemas de control de la climatización se prueban en lugares con altas temperaturas, como en los terrenos arenosos y escarpados que se encuentran en España y en Sudáfrica. Grecia, con sus cálidas y ventosas carreteras, es el sitio ideal para probar el funcionamiento del motor, mientras que las heladas tierras altas de Escandinavia ponen a prueba los componentes electrónicos de seguridad en superficies de baja adherencia.

 
Además de someter sus coches a estas duras pruebas, Maserati también utiliza la competición como un camino para medir el desarrollo de sus vehículos. Desde que se produjo el primer Maserati en 1926, cuando el Tipo 26 realizó su victorioso debut en la Targa Florio, la compañía de Módena ha participado en muchas carreras de resistencia y ha demostrado sus altos niveles de fiabilidad. El éxito que Maserati ha logrado con el MC12, incluyendo dos victorias en las temibles 24 Horas de Spa, es una evidencia de que la tradición ganadora continúa hasta nuestros días.