Maserati Quattroporte 2.0i V6 Evo
La evolución del Maserati Quattroporte Serie IV —cuya denominación oficial fue, no en vano, «Evoluzione»— se puso a la venta en 1998, cuando Ferrari S.p.A. ya había adquirido el 50% del paquete de acciones de Maserati perteneciente a Fiat. La berlina deportiva del Tridente, que se comercializaba desde 1994, fue sometida a una profunda revisión con el objetivo de optimizar aproximadamente 400 componentes estéticos y mecánicos.
El resultado fue una notable mejora de la percepción global de calidad, una característica imprescindible en un automóvil de semejante prestigio: se utilizó piel y nogal para el acabado del salpicadero, mientras que en el habitáculo se enriquecieron los materiales y se perfeccionó el montaje de los componentes. Comparada con la serie 1994-1998, en la versión «Evo» no se aportaron modificaciones sustanciales a la carrocería, aunque se trabajó mucho en los componentes de las piezas de plástico y en el montaje a nivel general.
El motor más pequeño del «Evo» era el clásico V6 de 1.996 cm³ (tipo AM 573), que en el Quattroporte estaba dotado de dos árboles de levas por bancada, dos válvulas por cilindros y sobrealimentación biturbo con doble intercooler. A pesar de tener una cilindrada relativamente reducida, se trataba de un motor adecuado para la notable masa del automóvil. Al igual que las versiones de 2.800 y 3.200 cm³, el Quattroporte 2.0i V6 Evo se mantuvo en producción hasta mayo de 2001, y alcanzó los 200 ejemplares, a los que hay que añadir los 587 de la versión de 1994.

