Monoplazas
Cuándo ya había ganado el título de pilotos de Fórmula1 de 1957 con Fangio, Maserati ya estaba bien posicionada en el top de las carreras de monoplazas. Con ejemplares conducidos por y por pilotos contratados, casi siempre había más Maserati en la parrilla que ninguna otra marca, especialmente a nivel nacional. Aquél éxito se repitió internacionalmente, y Maserati permanece como el único constructor italiano que ha ganado la Indianápolis 500 durante dos años consecutivos.

