Biturbo

Presentado en diciembre de 1981, el Biturbo fue recibido con entusiasmo por clientes y especialistas de prensa, demostrando que el nombre de Maserati todavía era reverenciado por muchos entusiastas. Discreto pero no anónimo, con niveles de funcionamiento que no podían ser igualados por otros coches en su categoría, el Biturbo se convirtió pronto en un objeto de culto.